Nueva Galería de Arte en Pinamar

2005. Buenos Aires Foto 2005: de todo como en botica

En el mes de octubre del pasado 2005,se exhibió en el Palais de Glace, Posadas 1725, ciudad autónoma de Buenos Aires, la I Edición de la Feria de Fotografía de Latinoamérica en Buenos Aires, que contó con la presencia de galerías del exterior y nacionales de primer nivel que marcan un espectro singular en el mercado del arte. La producción de Argentina, Chile, México, Perú y Venezuela estuvieron adecuadamente representadas y sólo es de lamentar la brevedad del evento, que intenta dar un impulso sostenido a la fotografía, tanto en sus nuevas propuestas, como en sus versiones más tradicionales y reconocidas.

La exhibición contó con una “Sala Vip” no abierta al público, exclusiva para las galerías y los expositores, idea no muy feliz a nuestro juicio. Allí se exhibía la obra en blanco y negro del santafecino Marcos López, un artista de gran actualidad y de imagen inmediatamente reconocible como de su autoría, sobre todo por su uso permanente de la “cita” de los grandes maestros de la pintura. “La última cena” emerge así en el asado que con sus amigos disfruta en el campo, parados los doce frente a la tabla que oficina de mesa; “Las dos Fridas” –enferma y enfermero- y “San Sebastián”, re-visitado en el cuerpo de una joven en bikini atravesado su cuerpo por agujas de tejer.

Las propuestas actuales de los artistas en exhibición, poco tienen que ver con la producción pionera de la recientemente fallecida Annemarie Heinrich (1912, 2005); Las imágenes de este icono de la fotografía dan precisa cuenta del paso del tiempo y de las profundas modificaciones operadas en el ámbito de la fotografía. La búsqueda persistente de la “belleza” como concepto estético, que tanto marcó la obra de Annemarie Heinrich, sobriamente recogida en la opción del blanco y negro, cedió el paso en los ochenta a la fotografía color y a la actual expansión de la digitalización.

De la Feria son de destacar las fotografías presentadas por la Galería 180 grados-Arte Contemporáneo, en cuyo stand se exhibió la producción de la artista plástica Dolores Zorriagueta (argentina, 1965), de la serie “Fotonovela”. La artista viene de presentar en el Centro Recoleta (2004), su video “Nosotros” y excelentes pinturas en el Museo Nacional de Bellas Artes (2002), además de poseer un importante curriculum de muestras internacionales. La secuencia fotográfica de “Fotonovela” refiere a una relación amorosa entre un hombre y una mujer, cuyo soporte temático lo constituyen 66 pequeños relicarios-portarretratos ovalados, a través de los cuales se relata la historia. A las escenas explícitas de los sucesos, debe agregarse las asociaciones subjetivas del espectador. Se dice, y es así, que la obra para serlo necesita del espectador y en el caso de esta propuesta de Dolores Zorriagueta se hace evidente. Las fotografías son monocromas y procesadas digitalmente, con el muy cuidadoso montaje lumínico de la propia autora. Cada foto recibe luz lateral, a fin de marcar un lado oscuro y su opuesto luminoso, dos caras del acontecer humano, lo que se da y lo que se oculta, lo ausente como revelador de lo presente.

Otro espacio interesante es el que presenta Hardcore Art Contemporary, una galería de Miami. La propuesta incursiona en el arte y la acción política y social; transformaciones estructurales de la sociedad a través de la actividad artística. La galería representa a artistas que incursionan en la orientación sexual, la violencia doméstica, la drogadicción, la religión, las enfermedades socialmente estigmatizadas, la prostitución, la transexualidad, las migraciones, la discriminación, la pobreza, entre otros problemas que aquejan y marcan a la sociedad globalizada. Presenta los trabajos de Nelson Garrido, con su serie “Todos los Santos”, 1993. La obra se organiza como una foto de estudio, recurre pues a juegos de luces armados y a una puesta escenográfica. Se trata de fotos que alternan lo poético y lo metafórico, intencionalmente sobrecargadas y oscilantes entre lo ridículo y lo bufonesco, lo que podriamos llamar un kitsch autoparodiado, aquella cosa que los alemanes dieron el sugerente nombre de kitsch que es la experiencia sustitutiva y la falsa sensación La ironía sobre la institucionalidad religiosa, se evidencia en el uso bizarro del santoral católico.

Juntamente con Garrido, se exhibió la obra del fotógrafo y artista conceptual Nina Dotti Quintero, quien se ha destacado por su trabajo documental y de instalaciones de la comunidad GLBT (Gay-Lesbiana-Bisexual-Transexual) venezolana. En esta feria presentó la obra llamada “Retrato de Rummie Quintero”, conjunto de fotografías de carácter reflexivo, que tiene la intención de hacer emerger la comunidad gay, en una sociedad que la margina y no la reconoce. El artista vive en Venezuela, es transexual y dirige una academia de baile para enseñar coreografías a niños y pre-adolescentes marginados o pobres con el fin de contenerlos y evitar que permanezcan en la calle, el consumo de drogas y la prostitución de menores, tan habitual en los países latinoamericanos.

La Fundación Alfonso-Luz Castillo que hace ya diez años que viene desarrollando una importante labor en beneficio del arte fotográfico desde su importante galería en Palermo, dedicada exclusivamente a la disciplina, única en América Latina, exhibió fotografías de Luis Gonzáles Palma, una imaginería surrealista sobre ritos guatemaltecos, cuya soporte son fotografías intervenidas.

GV Consultoría en arte Rue des artisans, puso en exhibición los trabajos de Facundo de Zubiría y Leonel Luna. Zubiría registró a la hinchada de boca con su obra “La doce”, foto color y Luna mostró un “Desnudo pintado”, impresión sobre tela y lápiz. Los trabajos de este último artista se basa en una profusa cantidad de tomas fotográficas que luego son intervenidas con la computadora e impresas sobre tela, para finalmente ser retocadas.

Otras galerías nacionales y extranjeras completaron esta primera feria de la fotografía y ofrecieron un muy buen conjunto de la actualidad fotográfica en Latinoamérica. Esperamos que la próxima edición tenga la duración suficiente para que sea disfrutada por una mayor cantidad de público que toma a la fotografía como referente de actualidad artística.