I
Para comprar arte debemos guiarnos por el gusto personal, que se irá definiendo cuando uno conoce lo que circula, ya sea visitando museos, galerías o ferias de arte.
Es preferible, siempre, comprar sin dejarse llevar por las nuevas tendencias o por la moda que suelen imponerse, ni comprar pensando que es una inversión a futuro, ya que esos son avatares del mercado que no deben hacer a la decisión de alguien que quiere comprar arte para su casa.
No es lo mismo un comprador que un coleccionista, que es aquel que compra con cierta asiduidad y tiene en cuenta otras cuestiones, tales como comprar obras de un determinado periodo, ya sea de tiempo o comprar por temas o comprar una estética específica que con el tiempo irán conformando una colección.
II
Hay que guiarse también por el presupuesto que uno tiene para la compra. Los artistas emergentes son jóvenes que empiezan su carrera y en general son los más económicos.
Los artistas que han desarrollado su carrera a través de los años y aún vigentes y que siguen trabajando tienen precios más elevados ya que todavía siguen en el mercado y tienen una trayectoria que los avala como artistas.
Por otro lado están los llamados artistas consagrados que son aquellos que ya forman parte del circuito de arte argentino, tienen un nombre que es reconocido en el medio y han participado en premios bienales de arte, debates sobre su obra , manuales de arte y tienen el reconocimiento de colegas, críticos e instituciones.
III
La compra de arte responde a una actitud que no siempre es una cuestión de dinero, sino de hábito. Comprar arte es muy interesante ya que está ligado a un recuerdo, a lo personal y porque es un bien perdurable.
Acostumbrarse a comprar obra es entrar en un mundo que nos atrapa y nos enriquece, y cuando esto ocurre se traslada a todo los aspectos de nuestra vida.